La belleza exterior atrae en un primer momento, pero al final la belleza está en el interior. Esta frase tan conocida y repetida, también se puede aplicar en la organización de las tiendas de alimentación. Si el exterior es atractivo el cliente entrará en el establecimiento, y con una buena organización de los productos se enamorará y volverá. Es por ello que tener una buena distribución será fundamental para fidelizar un cliente.

Son diferentes los aspectos que se deben tener en cuenta, y es que después de la adquisición del local, la organización y el aspecto es lo más importante a tener en cuenta para ofrecer un buen servicio al cliente, siempre acorde a las necesidades del negocio y a las características del local.

  1. Estructura: El interior de un establecimiento, a parte de estar determinado por la arquitectura, también lo está por la disposición del mobiliario. El primer paso a realizar será la adaptación a la tipología de venta: si se trata de autoservicio o si la venta se realiza a través de mostrador o dependiente. Ante esta decisión, el local se organizará de una u otra manera para conseguir el encaje perfecto. La estructura deberá cumplir con los siguientes tres requisitos:
    1. Utilización óptima de la superficie interior construida
    2. Optimización de los costes de inversión de instalaciones
    3. Optimización de los puntos generales de explotación
  2. Distribución de la superficie: La disposición de los productos determina decisivamente la imagen de los clientes del punto de venta. Hace unos años, las grandes superficies tenían como principio distribuir los productos de manera que el cliente tuviera que recorrer todo el establecimiento para realizar la compra completa, pero en la actualidad hay más empresas que han apostado por una filosofía de dar servicio al cliente y han renunciado a esta estrategia. Por ello, la tendencia y las necesidades actuales de distribución son completamente diferentes para poder realmente cumplir con este principio. ¿Pero cuál es la distribución óptima? Es aquella que permita facilitar los movimientos de la clientela, minimice los costes de mano de obra y maximice las ventas.
  3. Secciones: La situación de las secciones es uno de los factores que contribuye al logro de una buena gestión de merchandising y obtener la máxima ganancia en el punto de venta. Y es que una de las primeras decisiones que deben tomar los propietarios es la división del surtido en secciones. Una tienda de barrio de productos ecológicos no tendrá la misma organización que un hipermercado que cuente con múltiples referencias y productos de todo tipo.
  4. Avenidas o pasillos: son las arterias del establecimiento comercial. Es por donde los clientes recorren toda la superficie de exposición, y según su diseño, estado o estructura será más o menos fácil la circulación y acceso a las diferentes zonas.

Una de las tendencias es pensar que un pasillo muy amplio es lo mejor para un supermercado, ya que así se facilita la circulación del cliente, pero esta tendencia aplicada durante muchos años tiene dos inconvenientes importantes.

  • Se disminuye el número de metros de lineal
  • Se dificulta la visión de los productos.

Estas son solo algunas de las claves para conseguir una buena organización de los productos en una tienda. Para conseguir la organización perfecta, en Bionistas realizamos un estudio personalizado acorde a las características de cada establecimiento especializado en productos ecológicos para dar con la solución correcta en cada caso.